Libros para aprender a leer lo invisible
Autores universales y el poder de leer casi cualquier cosa
Al principio lees libros. Con el tiempo, empiezas a leer el mundo. La lista que tienes abajo debería ser más extensa ya que estos autores cuentan con muchos más libros que no incluyo, entre otras razones, para incentivar tu curiosidad.
Te dejo el mérito de descubrirlos por ti mismo.
Quiero insistir en esto: Leer bien termina dándote el poder de leerlo todo. Las estrellas, la gente, los silencios, el movimiento, las intenciones, la ausencia… todo.
📚 Latinoamericanos
✍️ Rubén Darío (1867–1916)
- Azul…
- Prosas profanas
- Cantos de vida y esperanza
✍️ Amado Nervo (1870–1919)
- La amada inmóvil
- Perlas negras
- Serenidad
✍️ Leopoldo Lugones (1874–1938)
- Las montañas del oro
- Lunario sentimental
- La guerra gaucha
✍️ Horacio Quiroga (1878–1937)
- Cuentos de la selva
- Cuentos de amor de locura y de muerte
- Anaconda
✍️ Alfonsina Storni (1892–1938)
- La inquietud del rosal
- El dulce daño
- Ocre
✍️ Vicente Huidobro (1893–1948)
- Altazor
- El espejo de agua
- Temblor de cielo
✍️ César Vallejo (1892–1938)
- Los heraldos negros
- Trilce
- Poemas humanos
✍️ Oliverio Girondo (1891–1967)
- Veinte poemas para ser leídos en el tranvía
- Espantapájaros
- En la masmédula
✍️ Jorge Luis Borges (1899–1986)
- Ficciones
- El Aleph
- El hacedor
✍️ Roberto Arlt (1900–1942)
- El juguete rabioso
- Los siete locos
- Los lanzallamas
✍️ Pablo Neruda (1904–1973)
- Residencia en la tierra (el libro de poema que más amo en el mundo entero)
- Veinte poemas de amor y una canción desesperada
- Canto general
✍️ Juan Carlos Onetti (1909–1994)
- El astillero
- La vida breve
- Juntacadáveres
✍️ Ernesto Sábato (1911–2011)
- El túnel
- Sobre héroes y tumbas
- Abaddón el exterminador
✍️ Jorge Amado (1912–2001)
- Doña Flor y sus dos maridos
- Gabriela, clavo y canela
- Capitanes de la arena
✍️ Octavio Paz (1914–1998)
- El laberinto de la soledad
- Piedra de sol
- Libertad bajo palabra
✍️ Julio Cortázar (1914–1984)
- Rayuela
- Bestiario
- Final del juego
✍️ Adolfo Bioy Casares (1914–1999)
- La invención de Morel
- El sueño de los héroes
- Diario de la guerra del cerdo
✍️ Juan Rulfo (1917–1986)
- Pedro Páramo
- El llano en llamas
- El gallo de oro
✍️ Mario Benedetti (1920–2009)
- La tregua
- Montevideanos
- El amor, las mujeres y la vida
✍️ Olga Orozco (1920–1999)
- Las muertes
- Museo salvaje
- Con esta boca, en este mundo
✍️ Roberto Juarroz (1925–1995)
- Poesía vertical
- Décima poesía vertical
- Undécima poesía vertical
✍️ Gabriel García Márquez (1927–2014)
- Cien años de soledad
- El amor en los tiempos del cólera
- Crónica de una muerte anunciada
✍️ Carlos Fuentes (1928–2012)
- La región más transparente
- La muerte de Artemio Cruz
- Terra Nostra
✍️ Roberto Cossa (1934–2024)
- La nona
- Yepeto
- El viejo criado
✍️ Mario Vargas Llosa (1936–2025)
- La ciudad y los perros
- Conversación en La Catedral
- La guerra del fin del mundo
✍️ Alejandra Pizarnik (1936–1972)
- Árbol de Diana
- Los trabajos y las noches
- El infierno musical
✍️ Eduardo Galeano (1940–2015)
- Las venas abiertas de América Latina
- Memoria del fuego
- El libro de los abrazos
✍️ Mempo Giardinelli (1947–)
- Luna caliente
- Santo oficio de la memoria
- Qué solos se quedan los muertos
CAPITULO 7
JULIO CORTAZAR (De Rayuela, 1963)
Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano por tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.
Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y nuestros ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio.
Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura.
Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mi como una luna en el agua.
📚América del Norte (lengua inglesa)
✍️ Edgar Allan Poe (1809–1849)
- Narraciones extraordinarias
- El cuervo
- Los crímenes de la calle Morgue
👉 Oscuridad, atmósfera, psicología.
👉 Aquí empieza mucho de lo que luego te gusta.
✍️ Walt Whitman (1819–1892)
- Hojas de hierba
- Canto a mí mismo
- Calamus
👉 Expansión, libertad, voz propia.
👉 Lo opuesto a lo oscuro europeo: aquí hay aire.
✍️ Herman Melville (1819–1891)
- Moby-Dick
- Bartleby el escribiente (fascinante)
- Billy Budd
👉 Obsesión, profundidad, símbolo.
✍️ Mark Twain (1835–1910)
- Las aventuras de Huckleberry Finn
- Las aventuras de Tom Sawyer
- Un yanqui en la corte del rey Arturo
👉 Ironía, crítica social, sencillez aparente.
✍️ Emily Dickinson (1830–1886)
- Poemas
- Cartas
- Poemas completos
👉 Intimidad brutal.
👉 Pocas palabras, mucho impacto.
✍️ F. Scott Fitzgerald (1896–1940)
- El gran Gatsby
- Suave es la noche
- Cuentos de la era del jazz
👉 Belleza, decadencia, ambición.
✍️ Henry Miller (1891–1980)
- Trópico de Cáncer
- Trópico de Capricornio
- Primavera negra
👉 Libertad absoluta.
👉 Escritura sin filtros.
👉 Muy influyente para romper límites.
✍️ William Faulkner (1897–1962)
- El ruido y la furia
- Mientras agonizo
- Luz de agosto
✍️ Ernest Hemingway (1899–1961)
- El viejo y el mar
- Por quién doblan las campanas
- Fiesta
✍️ Arthur Miller (1915–2005)
- Muerte de un viajante
- Las brujas de Salem
- Panorama desde el puente
👉 Aquí entra el teatro serio, moral, humano.
✍️ Allen Ginsberg (1926–1997)
(lo añado porque encaja perfectamente con tu línea y con Miller/Bukowski)
- Aullido
- Kaddish
- Poemas reunidos
✍️ Charles Bukowski (1920–1994)
- Mujeres
- Factótum
- La senda del perdedor
👉 Crudo, sucio, directo.
👉 Muy cercano a tu lado más visceral.
✍️ Bob Dylan (1941–)
- Tarántula
- Crónicas Volumen 1
- Letras completas
👉 Aquí ya entras en poesía contemporánea disfrazada de música.
✍️ Woody Allen (1935–)
- Cómo acabar de una vez por todas con la cultura
- Sin plumas
- Perfiles
👉 Humor inteligente, absurdo, neurótico.
👉 Muy útil para equilibrar densidad.
✍️ Cormac McCarthy (1933–2023)
- Meridiano de sangre
- La carretera
- No es país para viejos
✍️ Raymond Carver (1938–1988)
- De qué hablamos cuando hablamos de amor
- Catedral
- ¿Quieres hacer el favor de callarte, por favor?
✍️ Stephen King (1947–)
- Mientras escribo
- El resplandor
- It
👉 Aquí no solo hay ficción.
👉 Aquí hay método, oficio, disciplina.
Si vas a intentarlo, ve hasta el final…
CHARLES BUKOWSKI
Si vas a intentarlo, ve hasta el final.
De otra forma ni siquiera comiences.
Si vas a intentarlo, ve hasta el final.
Esto puede significar perder novias,
esposas,
parientes,
trabajos y,
quizá tu cordura.
Ve hasta el final.
Esto puede significar no comer por 3 o 4 días.
Esto puede significar congelarse en la banca de un parque.
Esto puede significar la cárcel.
Esto puede significar burlas, escarnios, soledad…
La soledad es un regalo.
Los demás son una prueba de tu insistencia, o
de cuánto quieres realmente hacerlo.
Y lo harás,
a pesar del rechazo y de las desventajas,
y será mejor que cualquier cosa que hayas imaginado.
Si vas a intentarlo, ve hasta el final.
No hay otro sentimiento como ese.
Estarás a solas con los dioses
y las noches se encenderán con fuego.
Hazlo, hazlo, hazlo.
Hazlo.
Hasta el final,
hasta el final.
Llevarás la vida directo a la perfecta carcajada.
Es la única buena lucha que hay.
📚España
✍️ Antonio Machado (1875–1939)
- Campos de Castilla
- Soledades
- Nuevas canciones
✍️ Juan Ramón Jiménez (1881–1958)
- Diario de un poeta recién casado
- Eternidades
- Platero y yo
✍️ León Felipe (1884–1968)
- Versos y oraciones del caminante
- El payaso de las bofetadas
- Ganarás la luz
👉 Aquí ya hay fuerza, rabia, voz propia.
✍️ Pedro Salinas (1891–1951)
- La voz a ti debida
- Razón de amor
- Largo lamento
👉 Más limpio, más emocional, pero con fondo.
👉 Equilibra la intensidad de otros.
✍️ Federico García Lorca (1898–1936)
- Romancero gitano
- Poeta en Nueva York
- La casa de Bernarda Alba
✍️ Rafael Alberti (1902–1999)
- Marinero en tierra
- Sobre los ángeles
- Entre el clavel y la espada
✍️ Vicente Aleixandre (1898–1984)
- Espadas como labios
- La destrucción o el amor
- Sombra del paraíso
👉 Muy potente. Aquí hay profundidad y densidad real.
✍️ Luis Cernuda (1902–1963)
- La realidad y el deseo
- Donde habite el olvido
- Los placeres prohibidos
👉 Introspección, conflicto, identidad.
✍️ Camilo José Cela (1916–2002)
- La familia de Pascual Duarte
- La colmena
- Viaje a la Alcarria
✍️ Miguel Delibes (1920–2010)
- Los santos inocentes
- El camino
- Cinco horas con Mario
✍️ Juan Goytisolo (1931–2017)
- Señas de identidad
- Reivindicación del conde don Julián
- Juan sin tierra
✍️ Juan Marsé (1933–2020)
- Últimas tardes con Teresa
- Si te dicen que caí
- El embrujo de Shanghai
✍️ Leopoldo María Panero (1948–2014)
- Así se fundó Carnaby Street
- Poemas del manicomio de Mondragón
- El último hombre
👉 Aquí ya entramos en territorio peligroso.
👉 Locura, ruptura total, oscuridad sin filtros.
✍️ Javier Marías (1951–2022)
- Corazón tan blanco
- Mañana en la batalla piensa en mí
- Tu rostro mañana
New York (oficina y denuncia)
FEDERICO GARCÍA LORCA
Debajo de las multiplicaciones
hay una gota de sangre de pato.
Debajo de las divisiones
hay una gota de sangre de marinero.
Debajo de las sumas, un río de sangre tierna;
un río que viene cantando
por los dormitorios de los arrabales,
y es plata, cemento o brisa
en el alba mentida de New York.
Existen las montañas, lo sé.
Y los anteojos para la sabiduría,
lo sé. Pero yo no he venido a ver el cielo.
He venido para ver la turbia sangre,
la sangre que lleva las máquinas a las cataratas
y el espíritu a la lengua de la cobra.
Todos los días se matan en New York
cuatro millones de patos,
cinco millones de cerdos,
dos mil palomas para el gusto de los agonizantes,
un millón de vacas,
un millón de corderos
y dos millones de gallos
que dejan los cielos hechos añicos.
Más vale sollozar afilando la navaja
o asesinar a los perros en las alucinantes cacerías
que resistir en la madrugada
los interminables trenes de leche,
los interminables trenes de sangre,
y los trenes de rosas maniatadas
por los comerciantes de perfumes.
Los patos y las palomas
y los cerdos y los corderos
ponen sus gotas de sangre
debajo de las multiplicaciones;
y los terribles alaridos de las vacas estrujadas
llenan de dolor el valle
donde el Hudson se emborracha con aceite.
Yo denuncio a toda la gente
que ignora la otra mitad,
la mitad irredimible
que levanta sus montes de cemento
donde laten los corazones
de los animalitos que se olvidan
y donde caeremos todos
en la última fiesta de los taladros.
Os escupo en la cara.
La otra mitad me escucha
devorando, cantando, volando en su pureza
como los niños en las porterías
que llevan frágiles palitos
a los huecos donde se oxidan
las antenas de los insectos.
No es el infierno, es la calle.
No es la muerte, es la tienda de frutas.
Hay un mundo de ríos quebrados y distancias inasibles
en la patita de ese gato quebrada por el automóvil,
y yo oigo el canto de la lombriz
en el corazón de muchas niñas.
óxido, fermento, tierra estremecida.
Tierra tú mismo que nadas por los números de la oficina.
¿Qué voy a hacer, ordenar los paisajes?
¿Ordenar los amores que luego son fotografías,
que luego son pedazos de madera y bocanadas de sangre?
No, no; yo denuncio,
yo denuncio la conjura
de estas desiertas oficinas
que no radian las agonías,
que borran los programas de la selva,
y me ofrezco a ser comido por las vacas estrujadas
cuando sus gritos llenan el valle
donde el Hudson se emborracha con aceite.
📚Europa siglo XIX en adelante
✍️ Victor Hugo — Francia — 1802
- Los miserables
- Nuestra Señora de París
- Hernani
✍️ Alexandre Dumas — Francia — 1802
- Los tres mosqueteros
- El conde de Montecristo
- Veinte años después
✍️ Charles Baudelaire — Francia — 1821
- Las flores del mal
- El spleen de París
- Los paraísos artificiales
✍️ Gustave Flaubert — Francia — 1821
- Madame Bovary
- La educación sentimental
- Salambó
✍️ Henrik Ibsen — Noruega — 1828
- Casa de muñecas
- Hedda Gabler
- Peer Gynt
✍️ Émile Zola — Francia — 1840
- Germinal
- Nana
- La taberna
✍️ Stéphane Mallarmé — Francia — 1842
- Un golpe de dados jamás abolirá el azar
- Poemas
- Igitur
✍️ Paul Verlaine — Francia — 1844
- Romanzas sin palabras
- Poemas saturnianos
- Fiestas galantes
✍️ Friedrich Nietzsche — Alemania — 1844
- Así habló Zaratustra
- Más allá del bien y del mal
- La genealogía de la moral
✍️ August Strindberg — Suecia — 1849
- La señorita Julia
- El padre
- Inferno
✍️ Arthur Rimbaud — Francia — 1854
- Una temporada en el infierno
- Iluminaciones
- Poesías completas
✍️ Oscar Wilde — Irlanda — 1854
- El retrato de Dorian Gray
- La importancia de llamarse Ernesto
- De profundis
✍️ Joseph Conrad — Polonia/Reino Unido — 1857
- El corazón de las tinieblas
- Lord Jim
- Nostromo
✍️ William B. Yeats — Irlanda — 1865
- La torre
- La escalera de caracol
- Responsabilidades
✍️ Luigi Pirandello — Italia — 1867
- Seis personajes en busca de autor
- El difunto Matías Pascal
- Uno, ninguno y cien mil
✍️ André Gide — Francia — 1869
- Los monederos falsos
- Los alimentos terrestres
- El inmoralista
✍️ Marcel Proust — Francia — 1871
- En busca del tiempo perdido
- Por el camino de Swann
- El tiempo recobrado
✍️ Rainer Maria Rilke — Austria — 1875
- Elegías de Duino
- Sonetos a Orfeo
- Cartas a un joven poeta
✍️ Thomas Mann — Alemania — 1875
- La montaña mágica
- Muerte en Venecia
- Los Buddenbrook
✍️ Hermann Hesse — Alemania/Suiza — 1877
- Siddhartha
- El lobo estepario
- Demian
✍️ Guillaume Apollinaire — Francia — 1880
- Alcoholes
- Caligramas
- El poeta asesinado
✍️ James Joyce — Irlanda — 1882
- Ulises
- Dublineses
- Retrato del artista adolescente
✍️ Franz Kafka — Chequia/Austria-Hungría — 1883
- La metamorfosis
- El proceso
- El castillo
✍️ Fernando Pessoa — Portugal — 1888
- Libro del desasosiego
- Mensagem
- Poemas de Alberto Caeir
- S. Eliot — Reino Unido/EE.UU. — 1888
- La tierra baldía
- Cuatro cuartetos
- Asesinato en la catedral
✍️ Virginia Woolf — Reino Unido — 1882
- La señora Dalloway
- Al faro
- Orlando
✍️ Aldous Huxley — Reino Unido — 1894
- Un mundo feliz
- Las puertas de la percepción
- Contrapunto
✍️ Louis-Ferdinand Céline — Francia — 1894
- Viaje al fin de la noche
- Muerte a crédito
- De un castillo a otro
✍️ Bertolt Brecht — Alemania — 1898
- Madre Coraje y sus hijos
- La ópera de los tres centavos
- Vida de Galileo
✍️ George Orwell — Reino Unido — 1903
- 1984
- Rebelión en la granja
- Homenaje a Cataluña
✍️ Jean-Paul Sartre — Francia — 1905
- La náusea
- A puerta cerrada
- El ser y la nada
✍️ Samuel Beckett — Irlanda — 1906
- Esperando a Godot
- Molloy
- El innombrable
✍️ Cesare Pavese — Italia — 1908
- El oficio de vivir
- La luna y las fogatas
- Trabajar cansa
✍️ Eugène Ionesco — Rumanía/Francia — 1909
- La cantante calva
- Rinoceronte
- El rey se muere
✍️ Albert Camus — Francia/Argelia — 1913
- El extranjero
- La peste
- El mito de Sísifo
✍️ Primo Levi — Italia — 1919
- Si esto es un hombre
- La tregua
- Los hundidos y los salvados
✍️ Italo Calvino — Italia — 1923
- Las ciudades invisibles
- Si una noche de invierno un viajero
- El barón rampante
✍️ Milan Kundera — Chequia/Francia — 1929
- La insoportable levedad del ser
- El libro de la risa y el olvido
- La broma
✍️ Umberto Eco — Italia — 1932
- El nombre de la rosa
- El péndulo de Foucault
- Apocalípticos e integrados
Y presta atención también a nombres como
Jacques Prévert,
Marguerite Yourcenar,
Marguerite Duras,
André Breton,
Dylan Thomas,
Antoine de Saint-Exupéry,
Guy de Maupassant,
Stendhal,
Honoré de Balzac,
Stefan Zweig,
Elias Canetti,
Eugenio Montale,
Alberto Moravia…
porque a veces basta con un solo autor para que sintonice contigo, te escarbe, te fotografíe, te encandile y todo cambie.
Unión libre
ANDRÉ BRETÓN
Mi mujer con cabellera de fuego de leña
Con pensamientos de relámpagos de calor
Con talle de reloj de arena
Mi mujer con talle de nutria entre los dientes del tigre
Mi mujer con boca de escarapela y de ramillete de estrellas de última magnitud
Con dientes de huellas de ratón blanco sobre la tierra blanca
Con lengua de ámbar y de vidrio frotados
Mi mujer con lengua de hostia apuñalada
Con lengua de muñeca que abre y cierra los ojos
Con lengua de piedra increíble
Mi mujer con pestañas de palotes que escriben los niños
Con cejas de borde de nido de golondrinas
Mi mujer con sienes de pizarra de techo de invernadero
Y de vaho en los cristales
Mi mujer con hombros de champagne
Y de fuente con cabezas de delfines bajo el hielo
Mi mujer con muñecas de fósforos
Mi mujer con dedos de azar y de as de corazón
Con dedos de heno segado
Mi mujer con axilas de marta y de bellotas
De noche de San Juan
De alheña y de nido de escalarias
Con brazos de espuma de mar y de esclusa
Y de mezcla de trigo y de molino
Mi mujer con piernas de cohete
Con movimientos de relojería y desesperación
Mi mujer con pantorrillas de médula de saúco
Mi mujer con pies de iniciales
Con pies de manojos de llaves con pies de pajaritos que beben
Mi mujer con cuello de cebada sin perlar
Mi mujer con garganta de Valle de Oro
De cita en el lecho mismo del torrente
Con senos nocturnos
Mi mujer con senos de topera marina
Mi mujer con senos de crisol de rubíes
Con senos de espectro de la rosa bajo el rocío
Mi mujer con vientre de despliegue de abanico de los días
Con vientre de garra gigante
Mi mujer con espalda de pájaro que huye vertical
Con espalda de azogue
Con espalda de luz
Con nuca de piedra de canto rodado y de tiza mojada
Y de caída de un vaso en que se acaba de beber
Mi mujer con caderas de barca
Con caderas de araña y de plumas de flecha
Y de canutos de plumas de pavo real blanco
De balanza insensible
Mi mujer con nalgas de greda y de amianto
Mi mujer con nalgas de lomo de cisne
Mi mujer con nalgas de primavera
Con sexo de gladiolo
Mi mujer con sexo de yacimiento y de ornitorrinco
Mi mujer con sexo de alga y de bombones viejos
Mi mujer con sexo de espejo
Mi mujer con ojos llenos de lágrimas
Con ojos de panoplia violeta y de aguja imantada
Mi mujer con ojos de sabana
Mi mujer con ojos de agua para beber en prisión
Mi mujer con ojos de bosque siempre bajo el hacha
Con ojos de nivel de agua de nivel de aire de tierra y de fuego
